Nacido en Asturias el 1 de septiembre de 1976.

Con la apertura del Restaurante Skina en diciembre de 2004  y junto a la ayuda de su mujer, María Isabel Salamanca, Marcos convierte su sueño en realidad. Así es como realmente quiere gozar de su pasión por la buena mesa, la gastronomía en general, los vinos, del amor al servicio como tal. Así es como el joven matrimonio logra junto con su equipo la primera estrella Michelin para Skina en la edición del 2009.

Fiel defensor del servicio de sala y de su importancia, agradecido y orgulloso de todos los miembros de su equipo, sin los cuales y valga insistir, ese éxito no hubiera sido posible. Todos juntos tratamos de mejorar y crecer con una diaria formación,… Y sobre todo: servicio a servicio.

“Los grandes restaurantes son aquellos que hacen y logran que el cliente se sienta importante. Lo más valioso que tiene un restaurante son sus clientes, y yo trato de que la experiencia en nuestra pequeña casa sea aún más emocionante, más plena, con todo el disfrute posible como protagonista, no solo de la comida sino también de los vinos y su servicio”.